Entras en Apex Legends, caes con tu equipo y a los treinta segundos estás en el suelo sin entender de dónde te han disparado. Repites la escena veinte partidas seguidas y empiezas a pensar que este juego no es para ti.
Le pasa a todo el mundo al principio. Apex es más rápido que la mayoría de battle royale y castiga mucho ir por libre. La buena noticia es que casi todo lo que te falta se arregla con hábitos, no con puntería.
Aquí tienes lo que más rápido mejora a un jugador nuevo. Lo más importante está al final.
Elige una leyenda sencilla y quédate con ella
Las leyendas con habilidades de movimiento o de escape perdonan errores de posición, que son los que más se cometen al empezar. Las que necesitan colocar trampas o coordinar con el equipo dan mejor resultado cuando ya entiendes el mapa.
Elige una y juega con ella muchas partidas seguidas. Cambiar de leyenda cada partida es la forma más rápida de no aprender ninguna.
Apex es un juego de equipo, no de duelos
Este es el punto donde falla la mayoría. En Apex, un jugador solo pierde casi siempre contra dos, por muy bien que apunte.
Muévete con tu escuadrón, no te adelantes a buscar la pelea y, si un compañero cae, no entres a revivirlo en mitad del fuego. Primero se gana el enfrentamiento, luego se reanima.
El ping vale más que un micrófono
El sistema de ping de Apex es de los mejores que existen. Puedes avisar de enemigos, marcar armas, señalar hacia dónde vas y decir que necesitas munición sin hablar.
Usarlo constantemente convierte a un jugador nuevo en un compañero útil aunque no gane duelos. Un equipo bien informado gana partidas que un equipo con mejor puntería pierde.
Botín: coge lo justo y muévete
Al aterrizar, prioriza un arma, munición para esa arma y escudo. Los accesorios se recogen después.
No te obsesiones con encontrar el arma perfecta. Es mejor una que domines que una legendaria que no sabes controlar. Dos armas con munición distinta y a rangos distintos, una para cerca y otra para media distancia, cubren casi todas las situaciones.
Movimiento: deslizarte es parte del combate
En Apex, deslizarse por las cuestas es más rápido que correr y te convierte en un blanco difícil. Combinar deslizamiento con saltos rompe la puntería del rival.
Otra costumbre útil es no pelear nunca en campo abierto. Antes de disparar, mira dónde está tu cobertura más cercana, porque vas a necesitarla en cuanto te devuelvan el fuego.
El sonido dice dónde están
Con auriculares oyes pasos, tirolinas y curaciones. En Apex, el que oye primero decide dónde se pelea. Si escuchas un equipo curándose cerca, sabes que están débiles y sin escudo durante unos segundos.
Aprende a perder bien
Después de cada muerte, mira la repetición un segundo y pregúntate una sola cosa: qué habrías hecho distinto justo antes de que empezara el tiroteo. Casi siempre la respuesta está en la posición, no en el disparo.
En Trucoman tienes más guías de juegos de disparos, como la de ajustes de Call of Duty Mobile o la de aterrizaje en PUBG Mobile.
El hábito que más rápido te hace mejorar
De todo lo anterior hay uno que cambia el resultado de las partidas desde el primer día y que casi ningún principiante practica. No inicies nunca un enfrentamiento que tu equipo no pueda terminar contigo: dispara solo cuando tus dos compañeros estén cerca y en posición. La mayoría de derrotas en Apex no vienen de fallar tiros, vienen de empezar peleas en solitario que se convierten en tres contra uno. Cuando dejas de abrir fuego por impulso y empiezas a pedir el ataque con el ping, tu porcentaje de victorias sube antes que tu puntería.
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